El nuevo paradigma de las artes de calle; la necesidad de omnívoros culturales

“Creo que decir -si una novela le da al lector lo que éste esperaba, deviene popular- no es lo mismo que decir -si una novela deviene popular es porque le da al lector lo que éste esperaba-. La segunda afirmación no siempre es verdadera” – Umberto Eco

Uno de los ejes principales del marketing es el de creer que el éxito de un producto tiene que satisfacer alguna necesidad o deseo del mercado, de manera que para poder satisfacer esta necesidad o deseo hay que conocer el mercado. El desarrollo y la creación de públicos esta estrechamente relacionado a este concepto ya que para poder desarrollar el público es necesario conocerlo bien.

El nuevo paradigma que se está generado alrededor de las industrias culturales contemporáneas plantea nuevos parámetros, necesidades y estrategias tanto des del punto de vista del público, como de la financiación, distribución o producción. A lo largo de los últimos años las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han generado un cambio sustancial en las relaciones, las formas de expresión y de consumo de las sociedades occidentales contemporáneas, generando una situación económica global, que ha marcado el latido de la nueva economía mundial y ha demostrado la necesidad de nuevos paradigmas para el desarrollado.

Actualmente las artes escénicas y las artes de calle se encuentran en medio de este nuevo paradigma, donde el público pasa a ser una de las fuentes cruciales de inversión, para poder asegurar la sostenibilidad de diferentes propuestas creativas. Si rescatamos la idea de Jon Hawkes en que la cultura se ha transformado en el cuarto pilar de la sostenibilidad social, las instituciones culturales, y específicamente la tetarles, tienen que responder cada vez más a esta responsabilidad social que se les ha impuesto a través de la cultura. De manera que la incursión social, la educación, la participación, el estableciendo de habilidades y la motivación de sus audiencias debería ser uno de los objetivos principales de estas instituciones en sus planeamientos de desarrollo de públicos actuales.

De cualquier modo si Umberto Eco nos recordaba que el producto cultural no siempre deviene popular solo por el hecho de que este responda a lo que esperaba su consumidor, nos abre una brecha para iniciativas innovadoras, imaginativas y creativas capaces de sorprender positivamente al público, para que este pase de ser un simple consumidor esporádico de productos culturales a devenir un omnívoro[1] anhelo y necesitado de cultura.

Para ello se ha desarrollado a finales de abril Las artes de calle a debate en una jornada convocada por FiraTàrrega, con la voluntad de analizar los retos y proponer soluciones. La jornada se ha celebrado en Tàrrega el 24 de abril y han participado profesionales que representaron a los distintos agentes del sector: las compañías, las distribuidoras, las instituciones, los festivales, los programadores de ayuntamientos, los periodistas especializados, las entidades que ofrecen formación y les asociaciones profesionales.

Alba Colombo


[1] Como algunos autores proponen (Lopez, Garcia 2002), son aquellos que poseen un apetito insaciable por el consumo de diferentes géneros culturales.

 

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